viernes, 26 de marzo de 2010

experiencias colectivas

Algunos van comiendo papas fritas, otros caramelos, chocolates. También hay algunos que toman agua, gaseosas -también he visto tomar cerveza- otros que comen galletitas, alfajores y demás.
¿Por qué si todo esto es normal la gente me miraba raro cuando iba ayer en el bondi comiendo una empanada?

5 comentarios:

j dijo...

absolutamente de acuerdo. es meramente convencional (y arbitrario e ilógico) catalogar alimentos que "está bien" comer por la vía pública y otros que te hacen pasar por loco. yo tuve una mini-discusión por mi vieja porque quería ir comiendo una banana mientras salía (apurado) de mi casa. no quería ni retrasarme, ni dejar de comer el plátano. pero seguramente es mejor no pasar por "distinto", aunque la distinción esté en ser más racional o, mejor aun, en hacer lo que se tiene ganas siempre que no moleste a nadie.*


*POR FAVOR, no me queme nadie contestando debajo "ah, pero la gente se puede sentir ofendida por ver a alguien comiendo determinadas cosas por la calle". hay gente que se siente ofendida por determinados cortes de pelo. me refiero a que no es algo que razonable u objetivamente moleste a los demás.

Mizelmar dijo...

probablemente fueran miradas de deseo, igualmente hagamos la excepción: las empanadas de carne recién sacadas de la heladera tienen un aroma por así decirlo "potente", hay q fijarse, el sanguche de milanesa en espacios reducidos tampoco es muy recomendable, asi como el guiso de lentejas (que posee además la caracteristica de la incomodidad) y otros tantos. reflexione.

Jony G. dijo...

100 de acuerdo con el post.
A mi me han mirado raro por comer panceta frita o jamón crudo en el bondi, pero la verdad es que lo que hace o piensa el comun de la "gente" me chupa soberanamente el forro de las pelotas, porque el comun de la "gente" es idiota e irracional.

agustín dijo...

jony yo te he visto sacar panceta de la billetera. ni que fueras amarillo y tuvieras 4 dedos en cada mano.

creo que en el caso de la empanada, la gente mira expectante por una sola razón: el juguito. es sabido que las empanadas acarrean experiencias un poco líquidas y enchastrantes. hace unos días compré una empanada de muzzarella, panceta y cebolla. cuando le dí el primer mordisco, se rompió en mil pedazos y el queso cayó en la bandejita. así, la fui comiendo por santa fe y coronel díaz, con mucho huevo. y todos me miraron, of course.

j dijo...

jaja agus está picante ultimamente

banco el comentario de jony, obviamente (en el tono del slogan de philips)