sábado, 19 de diciembre de 2009

movimientos colectivos

Hace calor. Ahora llueve, pero sigue haciendo calor. Hoy tuve una hora y media de viaje en colectivo y no corría una gota de aire. Cuando me subí, no había lugar para sentarse, pero en seguida se bajó una señora de uno de los asientos dobles, y me senté, del lado del pasillo. Al ratito se bajó la que estaba al lado mío y me senté contra la ventana, pensé que iba al menos a tener un poco de viento en la cara, pero no. Se sentó al lado mío un flaco, que no sé que le pasaba, pero estaba bastante inquieto. Yo miraba todo el bondi para cambiarme a las ventanas del otro lado apenas se liberase alguna. Cuando se libera atrás de todo, me levanto y me paso. Desde atrás veía todo el bondi. El chabón que estaba sentado antes al lado mío, miraba para todos lados, pero seguía sentado en el mismo lugar. De repente no sé, se habrá sentido solo porque yo me cambié de asiento, porque se levantó y se sentó en el que estaba justo atrás, donde había una mina sentada contra la ventanilla. Pero se aburrió, o no se qué, porque se levantó y se volvio a sentar adelante, pero contra la ventana esta vez. Al parecer, tampoco le copaba ese lugar, porque se levantó y se fue más adelante, pero a los asientos individuales. Sí, ahí parecía haber encontrado su lugar, hasta que se dio cuenta de que no, porque se levantó otra vez y se sentó dos asientos más atrás. Culo inquieto lo apodé.

4 comentarios:

j dijo...

jajaja me gustó este post. El título y la etiqueta están buenos (=)

Mary dijo...

Me mareó!
Nunca sabremos que le pasaba....xd

Eric 2.0 dijo...

Coincido con j, el título es lo más.

No sé si a mí solo me pasa, pero cuando voy sentado al lado de alguien, y de pronto ese alguien se levanta y se pasa a otro asiento, me siento abandonado como un pichón.

Anónimo dijo...

me gustño como escribiste esto

martu